El rompecabezas de Rueda: las opciones para enfrentar a Perú

La Selección Colombia ya está en Lima, donde este jueves saldrá a tratar de enderezar un camino que se torció, y feo, en noviembre del año pasado, en el último acto oficial del equipo.

Muchas cosas han cambiado desde entonces, comenzando por la cabeza visible de la Selección: el portugués Carlos Queiroz dejó el cargo tras las goleadas 0-3 contra Uruguay y 6-1 contra Ecuador.

(Lea también: James, en los memes del regreso de Ancelotti al Real Madrid)

Atrás quedaron, por ahora, los rumores de problemas internos, de peleas en el camerino que luego fueron negadas, el nombramiento de Reinaldo Rueda con novela previa con su salida de Chile y el aplazamiento de los partidos que se iban a jugar en marzo contra Brasil y Paraguay por culpa de la pandemia de covid-19. Hace 197 días que la Selección no juega, pero ha pasado de todo…

Lo que viene

Lo primero que ha tenido que trabajar Rueda, pensando en un partido que se volvió clave (y que, además, hay un antecedente que debe ayudar, que Colombia no pierde un partido de eliminatoria en Lima desde 1981), es tratar de encontrar una forma de jugar que le funcione, con menos de una semana de entrenamiento.

“Colombia tiene su ADN. Después de seis, siete meses, recuperar esa memoria táctica va a depender de esa inteligencia de juego y de esa esencia. Las dos prácticas que hemos tenido han dado una buena sensación, un equipo que mantenga esa intensidad y que pueda realizar dos muy buenos juegos”, dijo Rueda el domingo en conferencia de prensa.

(Además: ¿Se vuelven a abrir las puertas para James en el Real Madrid?)

Rueda, de entrada, apela a lo que ya se trabajó con Queiroz, que había funcionado relativamente bien hasta que llegaron los desastres de Barranquilla y Quito: la defensa que tiene en la cabeza es la misma que había jugado con el portugués, con David Ospina en el arco, y una línea de cuatro zagueros con Stefan Medina, Dávinson Sánchez, Yerry Mina y William Tesillo. Es, para no ir muy lejos, la zona defensiva que terminó con el arco invicto en la Copa América de Brasil 2019.

Los problemas vienen más adelante. En la era Queiroz, se apostó por un 4-3-3, con Juan Guillermo Cuadrado arrancando retrasado, casi como mediocampista de recuperación; con James y Muriel en las bandas y un ‘9’, Zapata o Falcao, listo para rematar. Ahora no está James.

En estos días de trabajo en Barranquilla, Rueda ha probado tres fórmulas. La primera, dos líneas de cuatro (con Cuadrado y Luis Díaz por los extremos, a lado y lado de Barrios y Uribe) y dos delanteros, Zapata y Muriel.

(Le puede interesar: Los siete hitos del primer paso de Ancelotti por el Real Madrid)

Con los mismos hombres, Rueda probó otro dibujo, más cercano al que tenía la Selección en las épocas de José Pékerman, aunque sin una pieza clave: Barrios y Uribe en la zona de seguridad, Cuadrado por la banda derecha y Zapata como hombre en punta. Y alternó a Muriel y Díaz, un rato por la banda, otro jugando detrás del ‘9’. Esa posición fue la que tuvo James en su momento y en la que funcionó tan bien en el Mundial de Brasil.

El tercer ensayo fue repetir el 4-3-3 de Queiroz, pero con otros hombres: Zapata por la derecha, Muriel por la izquierda y Rafael Santos Borré por el centro, pero un poco más retrasado para darles espacio a los de las bandas.

La última opción para probar alguna variante, ya con la llegada de Edwin Cardona directamente desde Buenos Aires a Lima, será este miércoles, en el último entrenamiento de la Selección, ya en suelo peruano. En esa misma cancha, la del Nacional de Lima, Rueda debutó con triunfo en 2004. ¿Podrá repetir?

José Orlando Ascencio
Subeditor de Deportes
@josasc