El presente de Sebastián Villa, un año desde su escándalo

Cada vez que Sebastián Villa anota un gol con Boca Juniors parece vivir una reivindicación. Es como si en sus cotidianos festejos, cuando mira al cielo, sonríe como si nunca hubiera dejado de hacerlo e improvisa un baile contagioso, quisiera echarle tierra al drama que vivió hace un año, cuando su expareja lo denunció por violencia de género. Un episodio que lo marcó y del que intenta salir así, jugando y con goles, aunque la herida sigue abierta.

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La carrera de Villa parece una montaña rusa. Ahora está en subida. Es figura de Boca, titular de esos que llaman inamovibles, aunque en la cancha goza de una movilidad estupenda. Se acostumbró a hacer goles importantes, recientemente le hizo uno a The Strongest, en La Paz, y otro a Santos, en el inicio de la fase de grupos de la Copa Libertadores. La Conmebol lo incluyó dos veces en el equipo de la semana. En Argentina lleva cuatro tantos en 2021 y es el mejor anotador del año en Boca.

Boca Juniors vs. Racing

Sebastián Villa (centro) celebra el segundo gol de Boca.

Por todo eso es que acapara otra vez las portadas de la prensa argentina, como hace un año, solo que ahora sale en las páginas deportivas y no en las judiciales. Viste de azul y amarillo y sonríe y baila. Incluso volvió a dar declaraciones en las que le lanza paladas de tierra al escándalo que vivió.

“Eso ya quedó atrás. Cuando te tropiezas, te levantas y sigues más fuerte. Me encuentro bien y para mí es solo una anécdota”, le dijo al canal TyC Sports.

Su escándalo 

En abril del 2020, cuando la pandemia irrumpía y el fútbol se paralizaba, Villa se vio envuelto en un escandaloso episodio fuera del césped. Su expareja Daniela Cortés lo denunció por violencia física y psicológica. El futbolista que tiraba caños fue acusado de tirar golpes. Villa recibió el implacable castigo social incluso antes de que se iniciara el proceso judicial que ya cumple un año. Su historia se convirtió en una prolongada novela mediática. Cada día con una prueba, un testigo, un detalle nuevo.

Daniela denunció amenazas, dijo haber perdido un embarazo por los golpes, anunció que iría hasta las últimas consecuencias legales. Y, mientras tanto, Villa tuvo un abrupto agujero en su carrera. Fue separado de Boca. Vio frustrada su posibilidad de ir a jugar al Atlético Mineiro, donde descartaron su fichaje por su causa judicial. Tampoco fue llamado a la Selección Colombia y hoy todavía es motivo de debate si debería estar.

Villa pasó seis meses sin jugar. Su carrera no se estancó: se fue en caída libre. Pero el caso empezó a tomar un giro cuando Daniela desestimó seguir con el proceso, aunque este continuó su curso en los tribunales. La última información que se conoció desde Argentina es que Villa podría ir a juicio oral, de eso ya hace mes y medio. Así que, mientras tanto, Villa juega y es figura de Boca.

Su presente

Villa volvió a las canchas en noviembre del año pasado. Volvió como si no se hubiera ido. El técnico Miguel Ángel Russo, que siempre lo respaldó, lo convirtió en su jugador estelar. “Lo que más nos interesa es lo humano”, dijo en su momento el DT.

Sebastián Villa

Sebastián Villa, jugador colombiano.

Pues lo esperó y ahora le saca todo el provecho. El jugador que estuvo a punto de irse del club, molesto por ser separado de la plantilla, es el nuevo consentido de Boca. Firmó hasta 2024. El club que lo quiera deberá pagar una cláusula de 40 millones de dólares. Ya se habla, con fuerza, del supuesto interés del Benfica de Portugal.

Claudio Mauri, periodista del diario La Nación, analiza que Boca lo esperó y ahora goza de un jugador que necesitaba. “Es uno de los más destacados de Boca, Ha sumado gol. Su presente es muy bueno, para Russo es intocable. En un momento que pareció que se iba de Boca por su denuncia de violencia de género, parecía que Boca se lo quería sacar de encima, pero estas cosas terminan influyendo más en el valor futbolístico que la transgresión en sí. A Boca, Villa le convenía, lo apartó hasta que la situación se aplacara un poco y pudiera volver a contar con él. Su situación fue una telenovela”, opina.

La montaña rusa de la carrera deportiva de Villa lo tiene de nuevo en subida. El futbolista acusado de tirar golpes, vuelve a tirar caños, lujos y goles. Pero los goles no dan indultos. La justicia tiene la última palabra.

PABLO ROMERO 
Redactor de EL TIEMPO
@PabloRomeroET

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