Análisis: razones por las que Egan se muestra imbatible en el Giro

Era el primer cara a cara en la alta montaña del Giro de Italia. La etapa 14 de la competencia con el final en el monte de Zoncolan, que vio ganador a Lorenzo Fortunato, luego de 205 kilómetros, iba a servir para saber en qué estaban los rivales de Egan Bernal, el colombiano que ratificó su liderato y aumentó las diferencias.

No era necesario que la fracción sirviera para que el corredor de Zipaquirá diera la cara y mostrara su forma, porque desde la primera semana lo ha hecho, se sabe que está bien, es el mejor de la carrera y parece imbatible.

Le puede interesar: (Simon Yates dio la cara y habló de frente)

Corre con inteligencia y sus fuerzas lo acompañan. Los dolores de espalda, por ahora, son cosa del pasado, y en la carretera pone condiciones y somete a sus contrincantes, que no tienen mucho y saben que los domina.

Bernal y su equipo Ineos se aprovecharon, el sábado, del ritmo que impuso el Astana, que buscaba el remate de su líder, Aleksandr Vlasov, pero no fue así, el ruso perdió tiempo, fue el más perjudicado del día, pero peleará el podio.

Simon Yates fue el hombre. No había aparecido en todo el Giro, pero dio la cara y en los últimos tres kilómetros de la jornada se paró en pedales y lanzó su ataque.

Yates, que en el 2018 perdió el Giro en una última semana fatal, es otro, aguardó el momento y se fue, pero no contaba con que Bernal le saliera a la rueda y se fuera con él.

Egan Bernal

Egan Bernal.

Y en las rampas más fuertes, en las del 27 por ciento de inclinación, el colombiano hizo su trabajo, remató la estrategia de su equipo de imponer un ritmo fuerte y sacó segundos claves para la clasificación general.

El Giro parece ser un monólogo del ciclista de 24 años. Egan hace ver a sus contrincantes varios escalones más abajo.

Se venía hablando y se hacían cuentas de cuánto tendría que sacar el líder del Ineos para la contrarreloj final, pero los que sacaban la calculadora se olvidaron de que faltaban las montañas más duras, las llegadas en alto más complicadas en las que Bernal tenía la opción de sacar diferencias y llegar al último día con un buen colchón.

El sábado, el Zoncolan hizo su trabajo. No era un etapa para definir la general, pero sí para aclararla, y eso fue lo que pasó. Las diferencias en la meta no fueron de minutos, pero sí de segundos, que le dan la ventaja a Bernal de ser líder y de estar a punto de terminar la segunda semana con una diferencia cómoda para afrontar la última parte de la competencia.

Pocos con argumentos

Yates fue el único que mostró los dientes. Vlasov no pudo. Damiano Caruso, en lo suyo, aguantando, y Hugh Carthy tampoco respondió a la exigencia.

Remco Evenepoel siguió pagando la falta de competir durante nueve meses, volvió a dar muestras de que su nivel en la primera carrera de tres semanas en la que está le pasa factura.

El Zoncolan no definió el Giro, pero sí fue un buen día para saber las condiciones con las que van a llegar los corredores a la parte final de la prueba.

Y por lo visto hasta el momento, los contrincantes del colombiano no tienen mucho y a eso hay que sumarle que él está pletórico, intratable, dominador, cuenta con un equipo que no deja respirar.

Le puede interesar: (Egan, claro y directo: esto dijo en el alto del Zancolan)

Egan Bernal está tranquilo, ha corrido con inteligencia y dando golpes de autoridad, que lo tienen cómodo en la clasificación.

“Hay que tener los pies en la tierra. Este fue el primer examen, Vlasov perdió tiempo, pero eso nos puede pasar en otra etapa a nosotros”, dijo el corredor vestido de rosado.

Parece bastante tiempo, pero no se sabe qué va a pasar.

Las diferencias en la general son muy buenas a esta altura de la competencia y muy favorables para Bernal, que no ve a un hombre fuerte al reloj detrás suyo que lo amenace en el final. A Yates lo tiene a 1 min 32 s, Caruso está a 1 min 55 s, Vlasov pierde 1 min 5 s y Carthy cede 2 min 12 s, eso indica que puede estar tranquilo y sin afanes.

“Es bueno que Yates esté ahí, y tengo una buena diferencia. Todavía necesito estar concentrado. Cualquier cosa puede pasar en el Giro. Parece bastante tiempo, pero no se sabe qué va a pasar”, señaló Bernal.

Está imbatible, inmenso, muy superior a los demás, quienes poco han hecho y podrán hacer frente a la excelente forma de un Bernal que ya calienta la silla de campeón.

Lisandro Rengifo
Redactor de EL TIEMPO
@lisandroabel ​