Análisis: ¿qué juega a favor y en contra de Egan, líder del Giro?

Era el día señalado. Egan Bernal y su equipo Ineos sabían que la novena jornada del Giro de Italia, la que comenzó en Castel di Sangro y terminó en Campo Felice, tras 168 km, era la señalada en el libro de ruta para lanzar el ataque, ir por la victoria parcial y el liderato.

Lo estaban buscando. Sabían que era el momento clave para dar un golpe psicológico, montarse en la general y confirmar que en la carrera, por el momento, no hay nadie más fuerte que ellos.

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Ineos machacó a sus rivales en las etapas anteriores, movimientos que fueron exagerados. Egan fue el corredor que más se mostró a la ofensiva, por eso no dudó un segundo en cambiar la marcha y poner en práctica los conocimientos que tiene encima de la bicicleta, cuando se habla de una carretera destapada, en arena, las mismas que lo vieron campeón en el ciclomontañismo.

No miró caras, tenía claro que era el momento y a unos 700 metros de la llegada saltó, su latigazo no lo pudo seguir nadie.

Varios intentaron ir por él, pero no pudieron alcanzarlo. Estaba en su día, la estrategia de controlar la diferencia de la fuga, de imponer un fuerte ritmo en el lote por parte de sus compañeros y de seguir de cerca a sur rivales más fuertes se cumplió al pie de la letra y solo tenía que rematar la faena, hacer lo que mejor sabe, ir al frente, como ya lo había hecho en la cuarta y sexta etapa.

Egan Bernal

Egan Bernal.

Bernal e Ineos confirman su superioridad, su dominio en este Giro, su ambición por ser los líderes de una prueba que hasta ahora –hoy– termina la primera semana y de la que quedan dos más; la última, un verdadero calvario.

El triunfo de Egan, tras 650 días, pues la última victoria había sido en el título de la Ruta de Occitania el 4 de agosto del 2020, es un bálsamo, un aliciente para él, que venía de serios problemas de salud que le hicieron pensar que se demoraría en recuperar la alegría y responder a la confianza de un equipo, el mismo que lo respaldó y le dio vía libre para ir por el título del Tour de Francia del 2019.

El liderato llega en buena hora. La victoria de etapa también, la primera en una grande en su hoja de vida. Pero el Giro no se ha acabado, falta mucho y vendrán jornadas difíciles.

No se ha ganado el Giro

Faltan 12 etapas, días en los que habrá que ir a la defensiva, conservando la camiseta rosada, y otros, al ataque, porque tiene que sacar muchas más diferencias, pues debería llegar a la contrarreloj de 30 km el último día de carrera, el 30 de mayo, con una diferencia de dos minutos frente a Remco Evenepoel, el que parece ser su mayor enemigo.

Quedan cuatro llegadas en alto, otras tantas fracciones de alta montaña, la crono final, 25 premios de montaña, 11 de primera, tres de segunda, cinco de tercera y seis de cuarta categoría.

El clima será otro factor clave. Habrá momentos de lluvia, frío, piso mojado, jornadas en terreno destapado y hasta nieve, condiciones con las que hay que contar.

Nada está dicho. Egan tiene a su favor lo que falta de montaña, las etapas por encima de los 2.000 metros de altura. Tiene un equipo fuerte, con hombres como Gianni Moscon y Salvatore Puccio, que conocen bien el Giro y lo pueden aconsejar.

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De igual manera, el colombiano ya tiene la experiencia de haber competido en carreras de tres semanas, haber sido líder y campeón del Tour de Francia le da la posibilidad de conocer lo que es estar al frente de una grande.

Lo que ha hecho, u condición física, el tiene a sus rivales por debajo, por poco tiempo, pro él está en la cima, es una condición de motivación, que psicológicamente le puede ayudar a seguir portando la camiseta rosada.

Egan Bernal

Egan Bernal.

Y en contra, pues tiene varias cosas. Los rivales no están lejos, Vincenzo Nibali es 16 y está a 2 min 12 s, diferencia que con lo que resta de carrera es eximia. Entre Egan y el noveno hay solo 55 segundos.

No sabe cómo irá a responder la espalda de Bernal, ese es tal vez su máxima preocupación y la de todos los colombianos. Sería impertinente que volvieras los fuertes dolores en este épico momento.

Egan Bernal

Egan Bernal.

Tampoco se sabe cuál será el rendimiento de Evenepoel, Aleksandr Vlasov, Giulio Ciccone y Simon Yates, que no han dado la cara, no han ido al ataque, han estado pendientes del colombiano.

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Seguro que estarán pensando en su momento, que también tienen marcados los días, pero algo es cierto, no se van a quedar quieto, no seguirán mirando lo que hacen Ineos y Egan y se la pondrán difícil.

Por ahora, a gozar. Bernal es líder, logró su ascensión en Italia tres días después de la conmemoración de la de Jesús, un 16 de mayo que podría ser el comienzo de la historia que quiere escribir: ser el único colombiano en ganar el Giro y el Tour de Francia.

Lisandro Rengifo
Redactor de EL TIEMPO
@lisandroabel