Análisis: las claves del título de Egan en el Giro de Italia

Egan Bernal no tiene discusión. El título del Giro de Italia 2021 que logró este domingo en Milan no se lo encontró, fue una victoria nítida, que no tiene objeciones. ¿Por qué?

1. El mejor. De los corredores que partieron de Turin el pasado 8 de mayo fue el mejor. Bernal y el Ineos no tuvieron rivales fuertes que los pusieran contra la pared.

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Y no los tuvieron porque ellos mismos se encargaron de minimizarlos, de dejarlos sin ninguna opción de sacar la cabeza y de pelear por el título. Los asfixiaron.

El planteamiento estratégico de la escuadra británica fue impecable y el trabajo de equipo lo remató un Bernal inmenso, que siempre dominó a sus contrincantes y les hizo daño en los momentos claves.

2. Al ataque. Egan Bernal fue el que más atacó. Lo hizo en las dos primeras semanas, con el piso mojado, seco, en carretera destapada, con frío, lluvia y nieve y en la montaña, la mejor aliada para sus condiciones.

Egan Bernal

Egan Bernal, campeón del Giro de Italia 2021.

Puso a su equipo a desgastar al grupo y cuando vio la oportunidad fue el encargado de ir a la ofensiva y sacar las diferencias para manejarlas en la parte final de la competencia.

Ineos ha cambiado su idea, no es el equipo demoledor de Chris Froome, esta vez el ataque es su mejor defensa, cuando se habla de conseguir victorias parciales, apoderarse de la general y sacar diferencias a los ciclistas que en algún momento los pueden poner en peligro.

3. El equipo. Esta vez Ineos conformó un excepcional grupo. El trabajo de Filippo Ganna. Salvatore Puccio, Gianni Moscon, Jonathan Narváez, Jhonatan Castroviejo y el colombiano Daniel Martínez es para dar una clase de cómo es la labor en grupo en el ciclismo.

Siempre planificaron las etapas para conformar una escalera que dejara en las mejores condiciones a su líder, Bernal, para atacar o defenderse. Supieron imponer un ritmo alto o bajarlo cuando todo se acondicionaba a sus intereses.

En la montaña eso funcionó al dedillo, eso se vio en las etapas finales, cuando esa labor de imponer un ritmo para que sus rivales no sacaran diferencia se cumplió. Todo eso sirvió para dejar a Bernal en los últimos kilómetros descansado para que hiciera su trabajo.

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4. Los triunfos. Las victorias de etapa en Campo Felice y en Cotina d’Ampezzo no solo sirvieron para el orgullo del triunfo parcial, sino para dar dos duros golpes de autoridad a la caravana de Giro.

Ganar esas etapas y haber sacado segundos claves fueron la clave para ir con tranquilidad y demostrar que no había un corredor en la carrera de las condiciones físicas y mentales del colombiano.

Y, para rematar, en el Zoncolan dio cátedra del escalador que es, no ganó la etapa, pero lo importante era sacar más tiempo y allí los Aleksandr Vlasov y los Simon Yates dejaron más de dos minutos con los que Egan se echó el Giro al bolsillo.

5. La defensa. Todo ese trabajo sirvió para que Bernal llegara a la última semana con buena diferencia y con la tranquilidad de manejar a los rivales, de no ir por ellos cuando se presentaran ataque y minimizar la pérdida de tiempo frente a ellos.

Yates lo intentó, fue el que más diferencia le sacó, pero a esa parte de la carrera llegó a 3 minutos 23 segundos, poco le quedaba por hacer al británico.

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Correr a la defensiva no es un pecado, es otra forma de ganar carreras. Con inteligencia y cabeza fría, Ineos y Bernal dejaron que los contrincantes atacaran, sin mido y con mucho tacto, controlaron el ritmo y midieron el tiempo que podían perder para llegar a la última contrarreloj con la tranquilidad de terminar y salir campeones.

Lisandro Rengifo
Redactor de EL TIEMPO
@lisandroabel